EL HOSPITAL DE GUADALUPE Y LA BENEFICENCIA PUBLICA DEL CALLAO.
EL HOSPITAL DE GUADALUPE Y LA BENEFICENCIA PUBLICA DEL CALLAO.
El Comienzo del fin de la desaparición del histórico Paseo Garibaldi, del Jardín Schiantarelli, de la casa donde vivió Giuseppe Garibaldi. El gran costo que tuvo que pagar nuestro puerto chalaco por los intereses monetarios de funcionarios que administraron nuestra ciudad en el pasado.
LA BENEFICENCIA PÚBLICA DEL CALLAO,
En la sesión celebrada el 1º de junio de 1932 y cumpliendo su sagrado deber de cautelar los intereses de la población doliente, rechazó el insólito cuanto desconsiderado plan de desarticular el hospital de Guadalupe para prolongar la Avenida Unión o Argentina, y conectarlo con las obras portuarias, a trueque de $ 35,000.
En ocasión anterior, lº de diciembre de 1930, desde estás mismas columnas, nos lamentábamos de que la compensación que se ofrecía a la Beneficencia era algo irrisorio, pues, se rompía el hospital en su parte media, sin más compensación que un puñado de monedas por concepto de terreno, como si el terreno a usufructuar fuera eriaceo o baldío. La oferta anterior ascendía a cuarenta mil soles por menos metros de terreno, y actualmente, menor dinero por mayor cantidad de terreno.
Nuestra opinión no es al albur, se funda, en que con cierta maliciosa argumentación, de parte interesada, se quiere sorprender la buena fe del público, y es por esto que vamos a aclarar algunos puntos y poner la verdad en el sitio que le corresponde.
Al atravesar la avenida Unión o Argentina por el centro del hospital de Guadalupe, veamos los inmuebles, en pleno servicio, que se van a destruir:
1º. ropería de los enfermos; 2º. lavandería; 3º. ropería de la comunidad; 4º. planta eléctrica; 5º. el pozo artesiano; 6º. sala de San Sebastián y 7º. un salón del colegio de los niños. No incluimos en esta enumeración los árboles frutales de la huerta ni la instalación dé los servicios de agua y desagüe en el subsuelo, que tienen que modificarse por el paso de la avenida.
Los muebles sindicados para ser destruidos, en su fabricación han necesitado más de 250,000 soles. Nadie se alarme de nuestra afirmación, pues recordamos que la perforación e instalación del pozo artesiano, uno de los pocos del Callao, costó una pequeña fortuna; la construcción de la sala de San Sebastián, después de la gran explosión de dinamita del 10 de setiembre de 1920, alcanzó a cerca de treinta mil soles. ¡Doscientos o trescientos mil soles gastados en pro de la humanidad doliente para ofrecerlo por la suma de treinta y cinco mil soles! La ganancia moderada, como reza el aforismo italiano.
Estamos seguros que los propietarios de la avenida Unión, venden actualmente sus terrenos baldíos, de ambos lados de la avenida, a diez soles oro por metro cuadrado. ¿Cómo imaginan que a menos de diez soles metro se puede vender, comprar o compensar, como ellos dicen, las propiedades edificadas y en actual rendimiento como es el hospital de Guadalupe? Se necesita estar obsesionado o haber perdido el juicio para plantear un negoció de canje, cómo es el caso de la mutilación del hospital de Guadalupe, sin ninguna ventaja y sólo a título de listos o cosa parecida.
Roto el hospital de Guadalupe en su unidad superficial, el único o únicos beneficiados serán los señores dueños de la avenida Unión, quienes ya no cobrarían sus terrenos al precio actual sino al triple o cuádruple, pues, invocarían que ella es la ruta más corta entre Callao y Lima, que el porvenir se halla ahí y no en otra parte, en suma, un negocio redondo y pingüe. También invocarían la famosa ley de plus valía, que hoy por hoy, ni siquiera desean saber de su existencia.
Si les urge ese terreno donde se levanta el hospital de Guadalupe para mejorar, sus necesidades y fines comerciales, no tienen más recurso honrado y humanitario que construir otro hospital como el que quieren destruir. Así, y sólo así, se puede aceptar que nos hablen de compensaciones mutuas y provechosas utilidades.
…
Callao, junio 3 de 1932.
Del Libro Medicina e Higiene en el Callao.
Autor: Dr. Gillette – Jesús Felipe Martínez.
Biblioteca Pública Municipal del Callao “Teodoro Casana Robles”.
Aporte: El Callao que se nos fue.
Administrador: Ricardo Gonzáles Zapata.
Agosto 25 del 2026.
