EL CALLAO PUERTO MODERNO DEL AÑO 1954
EL CALLAO PUERTO MODERNO DEL AÑO 1954
EL año 1953, en los muelles del Callao atracaron 1,892 barcos, de los que 1,424 lo hicieron en los espigones del Terminal Marítimo y 468 en los muros del Muelle y Dársena. Esos 1,892 barcos movilizaron en total 1'556,641 T.M. de carga en general y 827,316 T.M. de productos de petróleo.
Estas cifras, de por sí cuantiosas en cuanto al movimiento del puerto mismo, conceden al Callao, dentro de la economía nacional, un rango de excepcional categoría: el de ser nuestro primer puerto, no solo por razón de ese movimiento sino por lo que dentro de él representa la proporción correspondiente al movimiento comercial del Perú con el exterior.
Es así como vemos que, en ese año 1953, de las 939,848 T.M. a que ascendió el volumen de las importaciones peruanas, con un valor total de S/. 4,945 millones, por el Callao ingresaron 682,431 T.M. equivalentes a S/. 3,780 millones, o sea el 72.61% de volumen de nuestras importaciones y el 76.45% de su valor.
En el mismo año, por este puerto se embarcaron 351,528 T.M. de productos peruanos destinados a los mercados extranjeros, o sea el 13.13% del volumen total de nuestras exportaciones, que alcanzaron a 2'677,996 T.M. Ese 13.13% dé volumen de exportaciones tuvo un valor de S/. 1,265 millones y representó el 33.73% del valor total de nuestras exportaciones, que alcanzó a S/. 3,752 millones.
En el mismo lapso, de enero a diciembre de 1953, el volumen de mercaderías nacionales que ingresaron por el Callao para el consumo de la población, la industria y la agricultura de la gran Lima sus zonas próximas de influencia y el centro de la República fue de 137,312 T.M. consistentes principalmente en azúcar, arroz, carbón, guano, lana y tabaco.
Todo este volumen de mercaderías ha sido manipulado con eficiencia notable, gracias al moderno funcionamiento del puerto, cuyo manejo fue encomendado en el año 1952 a un organismo denominado Autoridad Portuaria del Callao, que, como la Junta de Obras Públicas, constituye un ensayo exitoso y peculiar.
BREVE RESEÑA DE LAS OBRAS PORTUARIAS
UNA escueta historia de las facilidades portuarias del Callao a través de las distintas épocas de su existencia, no dejaría de mencionar que el primer muelle de piedra se construyó en 1694, con bloques extraídos de las canteras de la isla de San Lorenzo; y que el antiguo Muelle y Dársena, hoy en pleno y eficiente servicio para barcos de cabotaje, se empezó en época de Balta, en 1871, y entró en servicio en 1877.
De entonces hasta 1929 no se introdujo ninguna modificación sustancial en la zona portuaria, pero, naturalmente, las dimensiones y calado de los barcos habían aumentado grandemente, de modo que las naves de alta mar no podían amarrar al muelle y debían anclar en plena bahía y descargar a lanchas y lanchones los pasajeros y la mercadería, con todos los inconvenientes de la dificultad de maniobra y de pérdida de tiempo que tal procedimiento significaba.
Fue en 1929 cuando se iniciaron las obras del llamado Terminal Marítimo, que entró en servicio en 1934, consistentes en la creación de un puerto interior protegido, de más de una milla cuadrada de área, que está formado por dos rompeolas, uno denominado Norte de 2,173 metros de largo, y el otro llamado Sur de 1,081 metros, con una boca de entrada de 137 metros de ancho y 37 pies de profundidad. Dentro de este puerto interior quedan el Terminal Marítimo y el antiguo Muelle y Dársena.
El Terminal Marítimo consiste en un muelle de 585 metros que se extiende hacia el norte y del cual sobresalen perpendicularmente cuatro espigones, siendo los dos de los extremos de 183 metros de largo por 30.50 de ancho y los dos centrales de 183 metros de largo por 86 metros de ancho. Estos espigones, se denominan de sur a norte respectivamente 1, 2, 3 y 4. Las zonas de ingreso entre los espigones Nos. 1 y 2 y Nos. 3 y 4 son de 91 metros de ancho y la zona de ingreso central entre los espigones 2 y 3, es de 93 metros. Estos espigones 2 y 3 tienen, cada uno, dos almacenes de 165 metros de largo por 27 metros de ancho, que, sumados a dos almacenes existentes en tierra, de casi similares dimensiones, arrojan un área total de almacenes de concreto de 26,000 m2.
Al sur del Espigón No. 1 se extiende un muro de 411 metros que va a encontrase con el antiguo Muelle y Dársena, reservado para el atraque de barcos costeros y pequeñas embarcaciones, y cuyos diversos muros, con un total de 1,128 metros son utilizados para el movimiento de carga y descarga de los pequeños mercantes en tanto que su espigón central, de 150 metros de largo por 25 de ancho, es utilizado para atracar las embarcaciones que requieren reparaciones.
Tanto los espigones del Terminal Marítimo como los muelles antiguos cuentan con vías férreas dobles de trocha normal; de modo que cuando el nuevo puerto entró en funciones en 1934 satisfacía las necesidades del movimiento comercial que entonces se verificaba por el Callao. Con el transcurso de los años, el crecimiento de Lima y su intensa industrialización, así como la progresiva incorporación del centro del país a un ritmo de producción y consumo cada vez más intensos, originaron que, no obstante que los espigones y muelles en sí no eran estrechos, las labores del puerto resultaran cada vez más recargadas, sus equipos e instalaciones insuficientes y sus sistemas de almacenamiento y despacho anticuados.
LA AUTORIDAD PORTUARIA DEL CALLAO
EN estas circunstancias, el Estado creó el 26 de mayo de 1952 la Autoridad Portuaria del Callao, organismo autónomo encargado de mecanizar y modernizar el puerto, constituido por el Ministro de Hacienda y Comercio o, en su representación, el Director de Hacienda —que lo presiden—, Delegados de la Cámara de Comercio de Lima, de la Sociedad Nacional de Minería y de los Importadores de Granos y el Técnico-Director de la Autoridad Portuaria misma.
La Autoridad Portuaria entró en funciones en octubre del mismo año 1952 y hoy el Callao, por lo ultramoderno de sus sistemas de manipuleo de carga, por la eficiencia de su almacenamiento y la rapidez de sus servicios en general, es considerado uno de los más modernos puertos de Sud- América.
Para el manipuleo de cargas el puerto cuenta con 49 elevadores cuya capacidad va desde las 3,000 hasta las 15,000 lbs.; con 22 tractores capaces de halar desde 2 hasta 30 toneladas; con 2 acarreadoras de 8 toneladas cada una y con 6 grúas de 1 1/2 hasta 10 toneladas, con plumas hasta de 25 metros de largo. Adicionalmente, en el extremo del espigón No. 1 existe un pescante de 50 Toneladas de capacidad y se cuenta también con dos grúas flotantes para levantar 15 y 120 toneladas.
Para el manejo especializado de todo este equipo, así como para la atención de los servicios que lo respaldan —de Maestranza y Reparaciones y de Mantenimiento y Lubricación—; y para la adaptación del plan de modernización puesto en práctica y el aprendizaje de las innovaciones que constantemente se vienen implantando, la Autoridad Portuaria creó y mantiene un Centro de Entrenamiento para empleados y obreros, en el cual a través de cursos intensivos, seminarios, reuniones, proyecciones y textos, se persigue una completa unidad de acción y una alta eficacia en el trabajo del personal.
Por la profundidad uniforme de 37 pies que mediante operaciones de dragado se está dando a toda la zona del puerto, el Terminal Marítimo permite el atraque y atención simultáneos de hasta once barcos de alta mar, estando reservados el espigón Nº 4 para buques-tanques que descargan petróleo y combustibles a granel, en general, por medio de tuberías conectadas a las plantas de almacenamiento; y el muro largo, que se extiende al sur del espigón Nº 1, para la descarga de barcos portadores de cereales a granel. Para la rápida atención de estos barcos se acaba de dotar a este muro de dos torres de descarga neumática con una capacidad total de 300 toneladas por hora, descarga que pueden efectuar directamente a carros ferroviarios o a camiones o, directamente a los elevadores de granos, en proceso actual de construcción. Estas torres constituyen muestra de lo que la modernización y tecnificación del puerto significan, pues reducen el tiempo de descarga de un barco con trigo; de los 8 a 10 días que se empleaban con los antiguos sistemas, a 1 o 2 días.
NUEVAS OBRAS
Llevando adelante los planes de modernizar totalmente el puerto del Callao y de mantener la capacidad de sus servicios paralela al ritmo ascendente del movimiento comercial de la zona a la cual sirve de puerta de entrada, actualmente están en ejecución o en proyecto las obras siguientes: un almacén especial para el manipuleo de carga valiosa; un elevador de granos y 16 silos, con 20,000 toneladas de capacidad, que entrarán en servicio a fines de 1955; una estación de radar, para dirigir la entrada de los barcos al puerto, que también estará funcionando a fines de 1955; un nuevo espigón de concreto con facilidades para pasajeros; instalaciones especiales para manipuleo de minerales y carbón a granel; un almacén con refrigeración y dos almacenes adicionales de concreto armado.
Como al lado de las obras existentes y las en actual ejecución y en proyecto, el puerto cuenta con las factorías del Servicio Industrial de la Marina, que comprenden hasta un dique seco que puede recibir barcos hasta de 10,000 T.M. de desplazamiento, puede afirmarse que el Callao es en la actualidad un gran puerto de primera categoría, muestra típica del desarrollo y adelanto de nuestro país.
Publicación editada y distribuida por la International Petroleum Company, Limited. (1954).
Biblioteca Pública Municipal del Callao “Teodoro Casana Robles”
Aporte: El Callao que se nos fue.
Administrador: Ricardo Gonzales Zapata.
Agosto 16 del 2026.
