La Desaparecida Plaza del Pueblo y su Hermosa Asta
LA DESAPARECIDA PLAZA DEL PUEBLO Y SU HERMOSA ASTA
La Plaza del Pueblo…, muy bien puesto está denominación, no obstante que todas son para el pueblo, pero, en esta, si va el asunto como dicen “a pelo”. Digo así porque todos los domingos y días de fiesta acuden tanto de este puerto como de Lima, a pasar momentos de satisfacción dentro de la amplia Pérgola rodeada de varias bancas, anchas y bastante cómodas.
En los días de verano no faltan de día y de noche gran cantidad de gente del pueblo, pasando horas de horas en plena contemplación, del hermoso panorama del mar.
La formidable asta, que ostentaba en el centro de la Pérgola, fue obsequiada por la Compañía Maderera Ciurliza y Maurer, cuya inauguración fue el 5 de Octubre de 1927.
A pocos pasos de la Plaza Grau, está la Plaza del Pueblo, a la que el buen humor le ha bautizado con el apelativo de la “Plaza de las Palmeras”, por la abundancia de ellas. ¡Qué distinto es el ambiente! De día es de intenso trajín bullanguero. Allí se tropieza, uno con la gente de trabajo que exhibe sus formas corpulentas. Es un desfile de gente de mar y de las jornadas portuarias. Se forman grupos diversos: los hay de jefes, empleados y obreros de la Dársena. Agentes de Aduana. Empleados de Agencias, Tarjadores, estibadores, sacadores de carga, guardianes, etc. Y discurren por el sector hombres de la banca, del comercio, de las industrias.
Mientras de día el sector de que tratamos es colmena de trabajo, de noche varía de aspecto. Allí se dan cita pollitas quinceañeras. Galanes a flor de juventud. Hay ambiente de frivolidad. Hay duelos tenoriescos y flirteos a granel si son noches de retreta. Malecón y plazas entonces son invadidas. No sólo piropean las chicas y los chicos. Tercian también los de ya edad madura.
Las parejas, formadas por la espontaneidad de los años mozos, se sustraen de las miradas indiscretas de indiscretos “malieros” y se refugian en la “farola”. Allí el sitio invita al romance. Crúzanse como serpentinas arrulladoras las frases mielosas de quizá que mentido amor. El piropo siempre gusta y es que tiene magia, que encanta, por que atrapa en sus redes idilios de soñadas ilusiones. Es pues en la “farola”, donde la palabra en bocas juveniles suena como música celestial, con el ritmo de la bella poesía, con audacia y coquetería.
Las retretas en el Malecón, dan a la Plaza del Pueblo y al Malecón mismo visitas furtivas de enamorados que vienen de todas partes del Callao. Bajo la enredadera de la Pérgola, de esa pérgola que tiene asta (mástil) monumental, recibiendo el perfume de las flores, el cronista ha sorprendido a más de una pareja, obsequiándose con el ósculo embriagador…
EL CALLAO DE AYER Y HOY (Eleuterio Vigil Pelaez) 1946.
Biblioteca Pública Municipal del Callao “Teodoro Casana Robles”.
Aporte: El Callao que se nos fue.
Administrador: Ricardo Gonzáles Zapata.
Octubre 16 del 2026.






